El viernes pasado, en horas de la siesta, un taller de costura en el que iban a vender juguetes por el día de niño fue consumido por las
llamas. Los bomberos acudieron rápidamente y afortunadamente no hubo heridos, pero sí daños materiales.
Carolina Soto y su mamá llenaron
sus ojos de lágrimas al ver que el trabajo que tanto esfuerzo les había costado se consumió en minutos. Según Carolina, lo que habría producido el
incendio fue un corto circuito." Como todo es tela, telgopor, se ha quemado todo en un instante...Todo lo que teníamos", relató con
tristeza.
"Mi mamá ha llegado primero y se ha dado con que todo esto era una llamarada", explicó. Afortunadamente, según prosiguió Carolina, los
bomberos acudieron rápido y los vecinos también colaboraron para extinguir el fuego del pequeño local.
"El daño fue todo material,
un sacrificio de meses", continuó. Las llamas se extendieron rápidamente, no pudieron salvar las máquinas de coser con las que trabajan, una Oberlock
4 hilos y otra Singer Eléctrica además Soto reconoció que el siniestro podría haber sido mayor ya que en el interior había una garrafa de gas que no
fue alcanzada por el fuego y que, de haber explotado, podría haber herido a alguien.