“Hacer cine, es una carrera que busca ganarle a la muerte; es una manera de dejar huellas, de plasmar un registro de la realidad para que
algo de nosotros quede en el mundo”.
Con esta frase, Santiago Giralt, director y guionista del film “Antes
del Estreno”, dio pie al enriquecedor debate que se realizó anoche, luego de la presentación de su cuarta obra cinematográfica premiada por
el festival organizado por el Ente Cultural de Tucumán. El director valoró la mención y reflexionó: “Los festivales permiten que los
realizadores tengamos contacto con el público del interior, porque son espacios únicos para poder nutrirnos de la riqueza multicultural que tiene
nuestro país, y actuar así como disparadores para que los jóvenes cineastas de Tucumán se animen a producir más”.
En cuanto a la
presentación del film, protagonizado por Érica Rivas, Nahuel Mutti, Miranda de la Serna, Rodrigo de la Serna, Santiago Giralt, María Marull y Mónica
Villa, atrajo a un exigente público, compuesto en su mayoría por estudiantes de la Escuela de Cine de la UNT, que disfrutaron de la película y de una
charla amena que se convirtió en una clase magistral de cine, donde el director santafesino dio cuenta de su faceta docente y su espíritu humanista,
algo que fue del agrado de un público curioso que se retiró conforme a casa, pasadas las 1 AM.
Un relato sobre la familia y la
cotidianidad “desenchufada”
La historia giró en torno al hilo conceptual del matrimonio; “la familia es un tema que
siempre me atrajo, por este motivo `Antes del Estreno´ busca evidenciar el misterio que existe en la construcción de la vida familiar”,
expresó Giralt en torno a los conflictos cotidianos de la vida en pareja, la crianza de los hijos y la inmediatez de una urbanidad a la que le cuesta
detener el frenesí diario del trabajo y el estrés. “Soy un defensor de la vida lenta y desenchufada, es por eso que en la película muestro cómo
los conflictos surgen por la ‘urgencia´; es decir, ahora todo es urgente, la gente corre todo el tiempo y sin saber bien porqué o
paraqué”, definió el Director.
La historia en la que Mutti interpreta a un padre de familia casado con el personaje de Érica Rivas, y
donde hace su debut Miranda de la Serna (hija de Rivas y Rodrigo de la Serna), relata la cotidianidad de un matrimonio de artistas, en la que la
mujer es una actriz reconocida, sumida en el egocentrismo, el alcoholismo y el estrés, a punto de estrenar una obra de teatro; su marido, director y
guionista de cine en crisis creativa – desenchufado por su pacífica vida en su casa quinta-; y la hija de la pareja, una
“miniadulta” que armonizará los conflictos domésticos de sus padres, papel en el que Miranda de la Serna, encontró una lucidez actoral
que, al parecer, mamó desde la cuna.
Santiago Giralt, escribió esta historia y lo hizo en 18 escenas, filmadas en su propia casa de Escobar,
localidad en donde viven, además, los protagonistas, vecinos en la vida real. En esa locación, recreó un escenario íntimo, donde la continuidad
fílmica aportada por el steadicam (dispositivo que puede mantener en suspensión la posición de una cámara, controlada por un operador) y los planos
secuencias, brindaron subjetividad al relato que, por momentos, hizo una narración imaginaria satisfactoriamente perceptible por su fluidez, algo que
no pasó inadvertido por los espectadores.