Villancicos, folklore y música académica fue el repertorio elegido por los directores de las bandas orquestales para que interpretaran los niños
y jóvenes; lo que animó sonrisas y muestras de satisfacción entre los abuelos, padres, hermanos de los artistas y sus vecinos. Muchas familias
llevaron mate y “sanguchitos de navidad” –según dijo una pequeña de 6 años- para improvisar picnics y escuchar buena
música echados sobre el césped o sentados en las más de 500 sillas que desplegó la Municipalidad de Yerba Buena.
El concierto culminó con baladas,
romances y cantatas que los gentleman Miguel Marengo y Blas García interpretaron sobre un escenario que se llenó de calidez gracias a la seducción de
los tenores y la complicidad de un público que cayó rendido antes de la media noche con el “Ave María” entonado por el dúo. La noche
culminó con fuegos artificiales que iluminaron los cerros del fondo; guirnaldas que flotaron en el aire para ser aplaudidas por una multitud feliz que
se retiró en paz, con el espíritu navideño a flor de piel.